Mis pelos ayer se pusieron de punta. Ingrid Beatncourt por fin está en libertad.
Esta ex candidata a la presidencia de Colombia durante el peor de los momentos que ha vivido el país, el año 2002, puede desde hace unas horas volver a ser una persona libre y lo que más me llena de alegría es que junto a ella 14 personas también pueden disfrutar de la libertad.
Es un logro, no del ejercito como dijo el presidente Alvaro Uribe. Es un logro de todos, pero sobre todo de ella por resistir a situaciones inhumanas, depresión y enfermedades lejos de su familia.
Una mujer de mente brillante y berraca (valiente), que espero que se recupere y vuelva a ser la gran política que no temía llamar asesinos a la guerrilla, ladrón al presidente Samper y que le cantaba las cuarenta al candidato y ahora presidente, Uribe.
La noticia en los medios:




Enhorabuena!!! me acordé mucho de ti cuando supe la noticia. Un beso wapa.
Muchas gracias Pau!
La verdad es que en el momento en que me enteré de la noticia me puse tan contenta.
Besos par ti también y que sepas que te sigo a diario en La Voz.
Una gran noticia.
Ojalá no tarde mucho la gran noticia definitiva, la desaparición de las FARC.
Es una buena noticia y esto me recuerda que sólo nos damos cuenta de lo importante que es la paz cuando no la tenemos totalmente y le vamos arañando espacio a la violencia poco a poco
Y qué crees que pasará ahora? Fuera de las especulaciones periodísticas, ¿es posible la paz?
Muchas gracias Peter Pan Y Misty.
Respecto a lo que me preguntas sobre lo que pienso, yo tengo esperanza en que pronto la situación de violencia se acabe. Colombia lleva más de medio siglo en guerra, mis padres y yo (dos generaciones) no conocemos la paz en nuestro país. También tengo que poner un poco de sensates en mis pensamientos, pues la liberación de Ingrid no va a traer la paz. Temo que ahora que ya no hay personas “importantes” en manos de las FARC, la comunidad internacional se olvide del conflicto.
Eso sí que es preocupante, que la comunidad internacional lo obvie, ya que muchas veces estas grandes tragedias humanas se simplifican y se personifican en la figura de alguien importante. Pero obviamente ahora el protagonismo tiene que ser de los colombianos deseosos de paz. Saludos